Seis meses con un MacBook Air

Hace unos seis meses, tuve la suerte de conseguir un MacBook Air a muy buen precio. En realidad fue como pago parcial de unos servicios prestados. Mi portátil hasta aquel momento era un MacBook blanco a 2,16 Ghz con 4GB de Ram y 120GB de disco que le pasé a mi mujer. La experiencia con el modelo ultrafino no ha podido ser más positiva.
La configuración del MB Air es de las antiguas, con un core2Duo a 1,6 Ghz, 2 GB de RAM y 120 GB de disco. La gráfica es una intel GMAX 3100 con 144 MB de VRAM compartida, un poco mejor que la gráfica de mi anterior MacBook pero nada espectacular. Lo que primero llama la atención es lo manejable que es, lo poco que pesa, parece casi de juguete, aunque la sensación final es de bastante robustez al estar construido en aluminio con el sistema unibody.
La pantalla es una maravilla, con tecnología LED, mucho mejor que la de mi anterior MacBook, es brillante y se ilumina de inmediato. El teclado, retroiluminado también es más cómodo que en el modelo de policarbonato. Es una máquina ideal para el día a día, para aquellos que se llevan el portátil a todas partes, y permite manejar con soltura iLife 09 y aplicaciones de ofimática y diseño, siempre teniendo en cuenta el hardware de que disponemos. El trackPad es grande y muy cómodo, con un pequeño “ajuste”, soporta todos los gestos de los nuevos modelos, incluso con 4 dedos.
Se calienta poco comparado con mi anterior modelo que quemaba en poco minutos y el ventilador casi no se pone en marcha. Es una delicia tenerlo en la típica posición “sobre las piernas en el sofá” y la batería aguanta el tipo sin problemas. Como siempre todo depende del uso, pero con una utilización normal, tenemos cerca de tres horas de autonomía. No echo de menos nada, lo cierto es que la unidad óptica cada vez se usa menos y aunque tengo la superdrive externa, sólo la he usado para instalar Leopard desde cero cuando me lo dieron.
Ni siquiera me hacen falta más puertos USB para mis tareas cotidianas, la conexión Wifi n bien configurada va como un cohete, y junto con el Bluetooth, podemos acceder a montones de periféricos actuales. Además, si tienes un móvil 3G, conectarte a internet en cualquier sitio es un juego de niños vía Bluetooth. En mi caso lo hago a través de mi iPhone vía Wifi con PdaNet, un software gratuito disponible en Cydia que funciona muy bien.
El sonido de los altavoces es sorprendente para una máquina de este tipo y su grosor permite llevarlo en un maletín o portafolios como si nada. Si eres de aquellos que necesita portabilidad máxima y puedes permitirte el precio, no lo dudes, no te arrepentirás de la compra. Para mi se ha hecho imprescindible, lo llevo a casi todos lados. Sólo hay una pega: tiene una pequeña abolladura cerca de la manzana en la cubierta superior de aluminio, minúscula, pero se nota cuando refleja la luz. En Apple me dicen que no se puede reparar y que cambie la pieza entera, con pantalla incluida. ¿A alguien se le ocurre alguna solución menos costosa?














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