24may 10

Scrivener, control sobre tus textos para Mac

Gravatar

escrito por

software recursos escritor 560x475 Scrivener, control sobre tus textos para Mac

Ni siquiera voy a pretender que soy objetivo al hablaros de Scrivener, porque es, para los que nos dedicamos de una u otra manera a la escritura y trabajamos con Macs, de lo mejor que hay en el mercado en cuanto a software para textos. Scrivener es un poco más complejo que un procesador de texto normal, a pesar de que no se trata de un editor del tipo WYSWYG -”lo que ves es lo que hay”, pero nos permite trabajar en lo que escribimos sin preocuparnos por ninguna otra cosa.

Cuando estamos escribiendo un trabajo académico, un informe para el trabajo, una novela, el argumento de una película o un post para un blog, lo que más nos debería importar en un principio es controlar la información con la que trabajamos, y no si la fuente es la adecuada o si el texto está justificado. Y eso es lo que hace este programa, nos ofrece todas las herramientas imaginables para gestionar nuestro texto, es decir: organizar, relacionar, comparar… pero si después queremos crear una presentación más cuidada, el programa también nos ayuda a hacerlo.

Scrivener nos permite conocer en todo momento el número de palabras presentes en nuestro texto e, incluso, nos ofrece la posibilidad de establecer una longitud para el texto y nos avisa cuando superamos ese número de palabras. También nos sugiere que introduzcamos toda la información pertinente sobre lo que estamos escribiendo - nombre del proyecto al que pertenece, estado de redacción, categoría, género literario…- en los campos de descripción, para que, después de un tiempo, podamos recordar qué hicimos en cada proyecto con un sólo vistazo. Pero, sin duda, lo más interesante de Scrivener es que permite unir los textos en proyectos, combinar unos con otros y almacenar múltiples tipos de documentos – fotografías, vídeos, música, páginas web -, permitiéndonos crear un compendio de todo lo relativo a nuestro proyecto de manera extremadamente fácil.

Otra de las características interesantes de Scrivener es la facilidad con que nos permite exportar nuestros proyectos a multitud de formatos de texto – odt, txt, doc… – o html, lo que nos facilita la tarea de imprimirlo, enviarlo por email o subirlo a la Web. De modo que nunca nos quedamos anclados en un determinado formato sino que podemos enviar copias diferentes, dependiendo de lo que necesitemos.

Si nos gusta teclear sin distracciones, teniendo frente a nosotros sólo el texto en que estamos trabajando, podemos disfrutar de un modo a pantalla completa que nos ayuda a olvidar todas las distracciones de nuestro ordenador. Además, con su modo de escritura Typewriter, podemos escribir con total comodidad, puesto que el texto se quedará siempre en la parte media baja de la pantalla, así que podemos ver lo que hemos escrito con antelación pero sin tener la sensación de que el texto se nos escapa. Puede que, en un principio, esto parezca un efecto minúsculo… pero cuando te pasas ocho horas al teclado, estos pequeños detalles tienen mucha importancia a la hora, por ejemplo, de descansar la vista.

Cuando trabajamos en varios textos relativos a un mismo proyecto, podemos ver cada uno de ellos como una tarjeta rayada, con toda la información que hayamos introducido destacada, clavada en un tablón en el que podemos organizarlas y dividirlas en grupos, usando sistemas de colores o de carpetas.

Si no estamos seguros de la utilidad de este producto, podemos probar Scrivener de manera gratuita durante 30 días y,  pasado ese periodo, cuando ya estemos totalmente convencidos de sus virtudes, pagaremos con gusto 39,95$ -32€ - por una versión completa, algo que merece totalmente la pena si en tu rutina diaria pasas más de dos horas escribiendo. Scrivener